Fecha: 12 de marzo de 2026
La integración de la Inteligencia Artificial (IA) en el sistema sanitario español ha alcanzado hoy un punto de inflexión. En el marco de la presentación de las conclusiones del XXXI Congreso Nacional de Derecho Sanitario, celebrado en la sede de la Organización Médica Colegial (OMC), expertos juristas y profesionales del sector han exigido una normativa armonizada que garantice la seguridad del paciente sin frenar la innovación tecnológica.
Un marco jurídico para la confianza clínica
El documento de conclusiones presentado hoy destaca que 2026 es el año de la "transición práctica". Con la aplicación del Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (AI Act) en el horizonte cercano —especialmente para sistemas de alto riesgo a partir de agosto de 2026—, España busca liderar la adaptación normativa. La Asociación Española de Derecho Sanitario (AEDS) subraya que la medicina no es solo técnica, sino una práctica informada por la ética donde el consentimiento informado y la explicabilidad de los algoritmos son innegociables.
El sector reclama que las decisiones tomadas por sistemas de IA puedan ser auditadas y justificadas por profesionales humanos. "Un modelo generativo puede acertar sin comprender y fallar con una seguridad aparente que inhibe la duda", advierten los expertos, señalando la necesidad de que el profesional sanitario mantenga siempre la supervisión final para evitar sesgos algorítmicos.
El Espacio Nacional de Datos de Salud: La base del cambio
Para que la IA sea efectiva y ética, la gobernanza del dato es fundamental. El reciente despliegue del Espacio Nacional de Datos de Salud permite ya una infraestructura segura para compartir información clínica, facilitando que los algoritmos se entrenen con datos reales y diversos, minimizando riesgos de exclusión.
Además, se ha anunciado un incremento del 36% en la Acción Estratégica en Salud para 2026, lo que supone una inversión superior a los 152 millones de euros destinados, en gran medida, a la validación clínica de estas herramientas. El objetivo final de la Estrategia de IA del SNS es mejorar el diagnóstico y la planificación sanitaria, pasando de proyectos piloto aislados a una implementación a gran escala con plenas garantías legales.
Desafíos: Responsabilidad y ciberseguridad
El congreso también ha puesto el foco en la responsabilidad civil. Ante un posible error de un sistema de IA, el marco jurídico debe clarificar la cadena de responsabilidad entre el desarrollador, el centro sanitario y el facultativo. A esto se suma el cumplimiento del Cyber Resilience Act, que obligará a las instituciones a notificar incidentes graves de ciberseguridad a partir de septiembre de este año, reforzando la protección de los datos más sensibles de los ciudadanos.
Fuentes: Diariofarma, iSanidad, Agencia EFE (Sección Tecnología), Asociación Española de Derecho Sanitario (AEDS), El País (Tecnología), Sanofi Campus, Ministerio de Ciencia e Innovación.