La Inteligencia Artificial no es un invento reciente, aunque su explosión actual nos haga creer lo contrario. La carrera por crear máquinas que piensen comenzó formalmente en 1956, en la conferencia de Dartmouth, donde figuras como John McCarthy acuñaron el término. Sin embargo, no fue hasta la llegada del siglo XXI cuando la potencia de cálculo y el Big Data permitieron que esta disciplina saliera de los laboratorios para cambiar el mundo.
OpenAI nació en diciembre de 2015 como una organización sin ánimo de lucro. Su objetivo era ambicioso: asegurar que la inteligencia artificial general (IAG) beneficiara a toda la humanidad, evitando que cayera en manos de monopolios corporativos.
¿Quiénes lo formaban? El equipo fundacional fue un "Dream Team" tecnológico:
Sam Altman (ex-presidente de Y Combinator).
Elon Musk (CEO de Tesla y SpaceX).
Ilya Sutskever (genio de las redes neuronales procedente de Google).
Greg Brockman (ex-CTO de Stripe).
Wojciech Zaremba y John Schulman.
Contaron con el respaldo de inversores como Reid Hoffman (LinkedIn) y Peter Thiel (PayPal), comprometiendo más de 1.000 millones de dólares iniciales.
A medida que OpenAI pasó de ser una entidad sin fines de lucro a una empresa de "beneficios limitados" vinculada a Microsoft, muchas de sus mentes brillantes abandonaron el barco por diferencias éticas o estratégicas. Esto ha dado lugar a lo que se conoce como la "OpenAI Mafia":
Ilya Sutskever (Ex-Científico Jefe): Tras el intento de destitución de Sam Altman en 2023, Ilya abandonó la compañía en 2024 para fundar Safe Superintelligence (SSI), centrada exclusivamente en la seguridad de la IA.
Dario y Daniela Amodei: Se marcharon en 2021 tras discrepancias por la alianza con Microsoft. Fundaron Anthropic, hoy el mayor rival ético de OpenAI.
John Schulman: Cofundador que recientemente (agosto 2024) se unió a Anthropic para centrarse en el alineamiento de modelos.
Andrej Karpathy: Experto en visión computacional, tras dos etapas en OpenAI, fundó Eureka Labs, una plataforma educativa basada en IA.
Mira Murati (Ex-CTO): Abandonó la compañía a finales de 2024 para, según informes, fundar su propia startup de modelos fundacionales.
Tras la reestructuración de octubre de 2025, OpenAI ha consolidado su transición hacia una empresa más comercial.
Liderazgo Ejecutivo: Sam Altman (CEO) y Greg Brockman (Presidente).
La Junta Directiva: Ahora incluye perfiles de alto nivel como Bret Taylor (ex-Salesforce), Larry Summers (ex-Secretario del Tesoro de EE. UU.) y Paul M. Nakasone (ex-director de la NSA).
El dato: Hoy OpenAI no solo es una empresa de software; es un gigante geopolítico valorado en más de 150.000 millones de dólares que dicta el ritmo de la productividad global.
Si el lanzamiento de ChatGPT en noviembre de 2022 fue el "momento iPhone" de la inteligencia artificial, los años siguientes (2024-2026) han representado la guerra total por la hegemonía tecnológica. OpenAI ya no corre sola; ahora se enfrenta a un adelantamiento por la izquierda, una resistencia ética y una ofensiva asiática sin precedentes.
Durante 2023, Google vivió su particular "código rojo". Tras años de cautela, en 2024 y 2025 ejecutaron un movimiento maestro. Mientras OpenAI se centraba en pulir GPT-4, Google unificó sus laboratorios (Brain y DeepMind) para lanzar Gemini.
La ventaja competitiva: A diferencia de GPT, Gemini nació como un modelo multimodal nativo. No solo entiende texto, sino que procesa vídeo, audio y código de forma simultánea.
La ventana de contexto: El gran golpe de Google fue la capacidad de procesar hasta 2 millones de tokens. Esto permite a Gemini "leer" libros enteros, analizar horas de vídeo o revisar bases de código masivas de una sola vez, algo que todavía hoy es el talón de Aquiles de OpenAI.
Integración total: Al estar presente en Android, Gmail y Docs, Google ha logrado que la IA sea invisible y cotidiana, adelantando a OpenAI en la carrera de la distribución masiva.
Mientras Occidente debatía sobre la ética y los límites, China ha dado un golpe sobre la mesa apostando por la eficiencia extrema y el código abierto (u open weights).
DeepSeek (de DeepSeek-AI): Se ha convertido en el "matagigantes". Sus modelos (como el V3 y R1) han demostrado igualar o superar a GPT-4o en razonamiento lógico y programación, pero costando una fracción de los recursos. Han democratizado la potencia de cálculo.
Qwen (de Alibaba): Es actualmente el estándar de oro en modelos abiertos. Su capacidad para entender múltiples idiomas y su rendimiento en matemáticas han hecho que muchas empresas europeas prefieran usar Qwen en sus propios servidores antes que depender de las nubes estadounidenses.
Hemos pasado de la IA que "responde" a la IA que "hace". A día de hoy, la frontera ya no es generar un texto bonito, sino los Agentes Autónomos:
OpenAI Operator y los agentes de Anthropic ya pueden tomar el control de tu ordenador, navegar por internet, hacer compras o programar aplicaciones completas por ti.
La carrera ya no es por quién es más listo, sino por quién es más útil ejecutando tareas complejas de varios pasos.
Si hoy tenemos a Claude, Grok, SSI o los avances de Anthropic, es gracias a una serie de rupturas internas en una sola oficina de San Francisco. Lo que comenzó como un laboratorio sin ánimo de lucro para "salvar a la humanidad", se convirtió en la mayor cantera de talento (y rivalidad) del siglo XXI.
Esta es la historia de cómo los fundadores de OpenAI abandonaron el barco y dónde están construyendo el futuro hoy.
Open AI se fundó de modo altruista, querían poner al mundo el poder de la IA abiertamente, ¿es cierto que el poder corrompe?
El primer gran cisma ocurrió apenas tres años después de la fundación. Elon Musk, quien puso gran parte del capital inicial, temía que OpenAI se quedara atrás frente a Google.
El motivo: Musk quiso tomar el control total de la compañía para integrarla con Tesla. Sam Altman y el resto de fundadores se negaron.
Dónde está ahora: Tras años criticando a OpenAI por ser "una empresa de código cerrado y máximos beneficios", fundó xAI.
Su logro actual: Ha creado Grok, una IA integrada en la red social X que presume de ser "anti-woke" y de tener acceso a datos en tiempo real, además de construir la supercomputadora "Colossus", la más potente del mundo en 2025.
Este es, quizás, el abandono que más daño hizo a OpenAI. Dario Amodei (ex-Vicepresidente de Investigación) y su hermana Daniela Amodei se llevaron a un grupo de 15 ingenieros clave.
El motivo: La firma del acuerdo multimillonario con Microsoft. Los Amodei temían que la seguridad de la IA se sacrificara en favor del beneficio comercial.
Dónde están ahora: Fundaron Anthropic.
Su logro actual: Han creado Claude, considerado por muchos expertos (incluyendo a sectores académicos y programadores) como una IA más humana, con mejor razonamiento y mucho más segura que GPT. Son el principal competidor "ético" del mercado.
Ilya Sutskever no era un empleado más; era el alma científica de OpenAI, el hombre que demostró que las redes neuronales podían ser inteligentes. En noviembre de 2023, lideró el despido de Sam Altman, un drama que duró cinco días y terminó con el regreso de Altman y la salida gradual de Ilya.
El motivo: Una divergencia profunda sobre la velocidad de despliegue. Ilya se obsesionó con el "Alineamiento" (asegurar que una IA superinteligente no destruya a la humanidad).
Dónde está ahora: Fundó Safe Superintelligence Inc. (SSI) en 2024.
Su objetivo: No buscan crear productos comerciales ni suscripciones mensuales. Su única meta es crear una Superinteligencia que sea puramente segura. Es el "proyecto Manhattan" de la seguridad en IA.
En el último año, OpenAI ha perdido a sus pilares finales:
Mira Murati (Ex-CTO): La cara visible de GPT-4o y Sora. Tras seis años, abandonó la empresa en septiembre de 2024 para "hacer su propio camino", presumiblemente fundando una nueva startup con capital de riesgo masivo.
John Schulman: El arquitecto detrás de la magia de RLHF (lo que hace que ChatGPT sepa hablar con humanos). Se ha unido a Anthropic para trabajar en el alineamiento de modelos.
Andrej Karpathy: El maestro de la visión artificial. Se marchó para fundar Eureka Labs, una plataforma que utiliza la IA como un "tutor personal" para revolucionar la educación.
Gracias a esta diáspora, ya no dependemos de una sola visión. El ecosistema actual se divide así:
OpenAI (Microsoft): Los líderes comerciales, enfocados en la productividad masiva y los agentes autónomos.
Anthropic (Amazon/Google): El refugio de los investigadores que buscan una IA más lógica y segura.
xAI (Elon Musk): La IA sin filtros, conectada a la infraestructura física y social de Musk.
SSI (Ilya Sutskever): El laboratorio "aislado" que busca el Santo Grial de la Superinteligencia Segura.
La historia de la IA no se escribe con código, sino con las decisiones de estas seis o siete personas. Lo que hoy usamos en nuestro móvil es el resultado de sus discusiones, sus miedos y su ambición. En IAGeducacion, seguiremos el rastro de cada uno de ellos, porque donde ellos van, va el futuro de la humanidad.
Estamos en manos de los poderosos y lamentablemente el poder corrompe, da igual, país o religión lo que empezó para el bien los magnates y poderosos sólo piensan en liderar el mundo no importa el coste, sólo nos quedará la ética personal de cada uno para poder usar la IA de manera correcta.
Como siempre digo puedes tener un cuchillo y de ti depende usarlo bien o mal.
En 2026, el mapa de la Inteligencia Artificial ya no es un monólogo de Silicon Valley. Mientras Elon Musk pisa el acelerador con su supercomputadora "Colossus", China ha dejado de copiar para empezar a liderar en eficiencia y razonamiento complejo.
Aquí tienes todo lo que necesitas saber sobre los nuevos titanes que están desafiando el trono de OpenAI.
Grok, desarrollada por xAI, ha pasado de ser un experimento sarcástico a un competidor de peso pesado. Su gran ventaja competitiva es el acceso a la "verdad en tiempo real" a través de los datos de la red social X.
Grok-3 y Grok-4: Lanzados durante 2025, estos modelos han alcanzado capacidades de razonamiento similares a los modelos "o1" de OpenAI. El modo "Big Brain" permite a Grok resolver problemas de física y matemáticas de nivel doctoral.
SuperGrok Heavy: xAI ha lanzado una versión de pago ultra-potente diseñada para empresas que necesitan manejar volúmenes masivos de datos con la menor latencia del mercado.
Menos Censura: Fiel a la filosofía de Musk, Grok mantiene filtros de moderación mucho más laxos que ChatGPT o Claude, lo que la hace atractiva para investigadores que buscan respuestas sin sesgos corporativos.
Infraestructura: Todo esto corre sobre Colossus, una infraestructura de 100.000 chips Nvidia H100 que Musk construyó en tiempo récord.
Si Estados Unidos apuesta por modelos gigantescos, China ha perfeccionado el arte de la eficiencia. Han demostrado que se puede ser igual de inteligente gastando diez veces menos.
DeepSeek ha sacudido la industria con su modelo R1 (Reasoner).
Razonamiento Puro: Se especializa en tareas lógicas y de programación.
Coste Imbatible: Es hasta 25 veces más barato que GPT-4o para desarrolladores, lo que ha provocado una guerra de precios global.
Arquitectura MoE: Utiliza "Mezcla de Expertos", activando solo la parte necesaria del cerebro artificial para cada tarea, ahorrando energía y tiempo.
Alibaba ha posicionado a Qwen 2.5 Max como el modelo a batir en el ecosistema abierto.
Multimodalidad Real: Puede analizar vídeos de más de una hora y señalar el segundo exacto donde ocurre una acción.
Dominio del Código: Supera a casi todos sus rivales en la generación de software complejo.
ERNIE 4.5: El modelo de Baidu ya está totalmente integrado en el día a día de millones de usuarios en Asia, con capacidades de razonamiento profundo llamadas ERNIE X1.
Robótica Doméstica: En 2026, China está liderando la integración de estas IAs en robots humanoides para el hogar, algo que veremos masivamente en los próximos meses.
Estamos ante una fragmentación del mercado. Si buscas datos en tiempo real y libertad de expresión, Grok es tu opción. Si buscas máximo rendimiento al menor coste posible, los modelos chinos como DeepSeek están ganando la partida, hay una IA para cada cometido y esto avanza tan deprisa qe no se sabe que elegir, yo personalmente desde un tiempo hasta ahora uso Gemini, me parece brutal lo que se puede hacer de manera gratuita y la capacidad de interactuar con todas las aplicaciones de google, Gmail, google maps, etc...