NVIDIA y Meta: La alianza de los 600.000 millones para conquistar la Superinteligencia Personal
Fecha: 20 de febrero de 2026
El ecosistema de la inteligencia artificial ha vivido esta semana un movimiento tectónico que redefine las reglas del juego. Meta, la matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, ha ratificado su dependencia absoluta de NVIDIA mediante un acuerdo estratégico multianual. A pesar de los intentos de Mark Zuckerberg por desarrollar sus propios chips internos (MTIA), la realidad del mercado es clara: hoy por hoy, no hay superinteligencia sin el hardware de Jensen Huang.
El acuerdo no es solo una declaración de intenciones, sino un plan de despliegue masivo. Meta ha confirmado la adquisición y puesta en marcha de millones de unidades de las arquitecturas Blackwell y la futura Rubin (cuya llegada se espera para la segunda mitad de 2026). Esta infraestructura será el motor de sus centros de datos de nueva generación, como los complejos "Prometheus" en Ohio e "Hyperion" en Luisiana.
¿Para qué necesita Meta tal potencia de fuego? El objetivo es la Superinteligencia Personal. Zuckerberg busca que la IA no sea solo un asistente en una ventana de chat, sino un sistema capaz de razonar en tiempo real a través de dispositivos como las gafas inteligentes. Para lograrlo, Meta integrará:
CPUs Grace y GPUs Rubin: Una combinación que promete multiplicar por diez la eficiencia en la inferencia de modelos complejos.
Redes Spectrum-X: Para que miles de chips actúen como un solo cerebro unificado con latencia casi nula.
Computación Confidencial: Una pieza clave para garantizar que la IA de WhatsApp pueda procesar datos privados de forma segura y cifrada.
Mientras Meta gasta, NVIDIA recauda. Los últimos resultados financieros de la compañía muestran ingresos récord de 57.000 millones de dólares en un solo trimestre, con un crecimiento interanual del 62%. El segmento de Centros de Datos ya supone más del 90% de su facturación, consolidando a la empresa no solo como un fabricante de hardware, sino como el guardián de la infraestructura global de la IA.
"Rubin llega en el momento exacto, cuando la demanda de computación para agentes autónomos se está disparando", afirmó Jensen Huang en su reciente intervención.
A pesar de las voces de expertos como Jon Hernández, que advierten sobre la velocidad de desplazamiento laboral que esta tecnología imprimirá en 2026, las grandes tecnológicas parecen haber decidido que la única forma de sobrevivir es acelerar a fondo, y NVIDIA es la única que tiene el combustible.
Fuentes: NVIDIA Investor Relations, Meta Newsroom, Xataka, TechAfrica News, MIT Technology Review.