Fecha: 14 de febrero de 2026
El reciente acuerdo de colaboración entre The Walt Disney Company y OpenAI ha desatado una tormenta mediática y críticas masivas dentro de la industria del entretenimiento. La asociación, que incluye una inversión de 1.000 millones de dólares por parte de Disney y el uso de su vasto catálogo de personajes en la plataforma Sora, ha sido calificada por expertos y creativos como una "traición" a la esencia narrativa de la compañía.
El pacto permite a OpenAI entrenar sus modelos de IA generativa con personajes icónicos de Disney, Marvel y Star Wars, posibilitando a los usuarios crear vídeos basados en este universo.
La principal preocupación radica en la devaluación del trabajo humano. Artistas, guionistas y animadores temen que la dependencia de la IA generativa disuelva el componente humano indispensable para crear historias emotivas y coherentes.
Deshumanización del arte: Expertos señalan que la IA carece de la "magia" y la comprensión emocional que los humanos aportan a la animación.
Riesgo de marca: Existe el temor de que la producción masiva de contenido generado por usuarios de baja calidad dañe la reputación y el valor de las franquicias de Disney.
Reacción de los creadores: La comunidad creativa ha expresado un profundo malestar, argumentando que este movimiento prioriza los beneficios económicos a corto plazo sobre la integridad artística.
Por su parte, el CEO de Disney, Bob Iger, ha defendido la alianza, argumentando que la tecnología no reemplazará a los creadores, sino que servirá como una herramienta para "extender el alcance de su narración". Iger asegura que se mantendrán estrictos controles para garantizar la seguridad de la marca y proteger la propiedad intelectual.
Fuentes: Creative Bloq, Deadline, Post Alley, PicketyWitch, Animation Scoop, TechRadar, Level Up.