Fecha: 29 de enero de 2026
La inteligencia artificial ha vuelto a cruzar una frontera que hasta hace poco se consideraba el "agujero negro" de la genética humana. Google DeepMind, la división de IA de Alphabet, ha presentado AlphaGenome, un modelo de aprendizaje profundo capaz de decodificar el impacto funcional de las mutaciones en las regiones no codificantes del genoma, históricamente mal llamadas "ADN basura".
Durante décadas, la ciencia se centró en el 2% del genoma que codifica proteínas. Sin embargo, el 98% restante —el ADN no codificante— actúa como el panel de control de nuestra biología, regulando cuándo y dónde se activan los genes. AlphaGenome ha logrado predecir con una precisión sin precedentes cómo un cambio en una sola "letra" (nucleótido) de estas regiones puede desencadenar enfermedades complejas como la diabetes tipo 2, trastornos autoinmunes o afecciones cardiovasculares.
A diferencia de sus predecesores como AlphaFold, que se centraban en la estructura de las proteínas, AlphaGenome utiliza una arquitectura de redes neuronales transformadoras entrenadas con vastos repositorios de datos genómicos de instituciones como el MIT y el proyecto ENCODE.
Modelado de largo alcance: Capta interacciones entre fragmentos de ADN que están físicamente distantes en la cadena genética pero que se comunican al plegarse dentro del núcleo celular.
Puntuación de patogenicidad: El modelo asigna un valor de riesgo a cada variante genética, permitiendo a los médicos identificar qué mutaciones son "ruido" y cuáles son auténticos motores de enfermedad.
Este descubrimiento cambia radicalmente el diagnóstico clínico. Hasta hoy, miles de pacientes con enfermedades raras se sometían a secuenciaciones genómicas que no arrojaban respuestas porque la mutación estaba oculta en las regiones no codificantes. Con AlphaGenome, la medicina de precisión permitirá:
Diagnósticos tempranos: Identificar riesgos de enfermedades décadas antes de que aparezcan los síntomas.
Terapias dirigidas: Desarrollar fármacos que actúen específicamente sobre los "interruptores" genéticos defectuosos.
Reducción de costes: Optimizar los ensayos clínicos al seleccionar pacientes con perfiles genéticos específicos detectados por la IA.
Fuentes de Xataka y The Verge destacan que este hito sitúa a Google un paso por delante en la carrera de la biotecnología aplicada. Por su parte, la comunidad científica internacional, a través de arXiv.org, ya está validando los primeros resultados en entornos hospitalarios, calificando a AlphaGenome como el "GPS definitivo" de la genética humana.
La IA ya no solo escribe código o genera imágenes; ahora está traduciendo el lenguaje más complejo que existe: el código de la vida misma.
Editor: Mariano