19 de mayo de 2026 — China ha dado un paso de gigante en la carrera biotecnológica global al poner en marcha los ensayos clínicos multicéntricos de su primer sistema de interfaz cerebro-computadora (BCI) de 128 canales totalmente implantable. Este hito, liderado por el prestigioso Hospital Tiantan de Pekín (afiliado a la Universidad Médica Capital), sitúa al país asiático en la vanguardia de la tecnología neuroprotésica invasiva de alto flujo, compitiendo directamente con firmas internacionales como Neuralink.
A diferencia de los dispositivos semi-implantables o aquellos que requieren conexiones externas visibles, este nuevo sistema destaca por su arquitectura completamente interna e inalámbrica, lo que garantiza una mayor calidad de vida y preserva la dignidad e intimidad de los pacientes.
El sistema consta de dos módulos principales diseñados con ingeniería de precisión que resuelven los mayores desafíos de las tecnologías invasivas: la biocompatibilidad y la autonomía segura.
Electrodos intracorticales flexibles: El implante utiliza una matriz de hilos ultra-delgados que integran 128 canales de adquisición de datos. Al estar fabricados con materiales biocompatibles avanzados, reducen drásticamente la respuesta inmunitaria y el rechazo del tejido cerebral. Su alta resolución espaciotemporal permite capturar los potenciales de acción de neuronas individuales de forma nítida.
Recolector de señales inalámbrico: El dispositivo procesa y decodifica las señales neuronales en tiempo real para traducirlas en comandos externos (como mover extremidades robóticas o interactuar con ordenadores).
Batería recargable de grado médico: Incorpora un sistema de gestión energética interna que evita la generación de calor excesivo dentro del cráneo, eliminando el riesgo de daño térmico en el tejido cerebral y permitiendo una carga inalámbrica segura a través de la piel.
Hito en la neuroplasticidad: El inicio de esta fase clínica multicéntrica se produce en un contexto de rápidos avances en el país. Recientemente, instituciones como el Hospital Huashan de Shanghái lograron el aval comercial para el dispositivo NEO (menos invasivo, colocado sobre la duramadre), demostrando que el entrenamiento intensivo con estas interfaces no solo permite controlar dispositivos con el pensamiento, sino que favorece la plasticidad neuronal y la recuperación parcial de funciones motoras perdidas.
Con este nuevo sistema de 128 canales intracorticales, los científicos buscan multiplicar la velocidad de transmisión de información en la interacción humano-máquina, abriendo un nuevo horizonte para pacientes con parálisis severa o lesiones de la médula espinal.
Fuentes: CCTV News, Hospital Tiantan de Pekín, Universidad Médica Capital, Xinhua, Reuters.
China marca un nuevo hito en la neurotecnología. El Hospital Tiantan de Pekín ha iniciado los ensayos clínicos multicéntricos del primer sistema de interfaz cerebro-computadora (BCI) de 128 canales totalmente implantable y desarrollado en el país.
A diferencia de otros sistemas, este dispositivo es completamente invisible e inalámbrico. Utiliza electrodos intracorticales ultra-flexibles y biocompatibles que minimizan el rechazo inmunitario, combinados con una batería recargable de grado médico diseñada para no generar calor interno.
Esta tecnología de alto flujo permite capturar señales de neuronas individuales con una precisión sin precedentes, acelerando la velocidad de comunicación entre la mente y las máquinas para devolver la autonomía a pacientes con parálisis y lesiones medulares. La carrera por el control del software cerebral entra en una fase decisiva.
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